Castillo
de Santa Ana
Los árabes que sustituyeron a los
romanos en Turaniana
construyeron una serie de fortalezas en la costa para la defensa del
litoral, eran de planta irregular, de diferentes proporciones y
adaptada a la topología del terreno en el que estaban construidas.
Esta fortaleza es de origen nazarí y tenía unos 6 metros de altura y se llamaba
"Torre de
Las Roquetas".
Hacia
1565 existió una
propuesta para su ampliación, para
convertirla en castillo pero poco después la destruyeron los piratas y
al reconstruirla la convirtieron en una pequeña fortaleza, la primera
en este lugar, estaba formada por reducto rectangular con una torre en
uno de sus ángulos y sendos cubos en los otros tres, presentando la
planta de lo que después seria el
Castillo de Santa Ana.
Durante todo el periodo del Antiguo
Régimen (s. XV-XVIII)
fue muy importante desde el punto de vista defensivo-militar, de
aglutinante urbano y del papel de control y gobierno que sus oficiales
desempeñaban para la población, sobre todo después de subir de
categoría convirtiéndose en Castillo
a finales del s.XVI
cuando la dotaron de más personal. Era
clave por su ubicación porque el lugar contaba con una población
considerable y obligaba a mantenerme en buen estado, pero se convirtió en ruinas
por los terremotos de
1658-59 y en 1666.Se
pidió su reconstrucción al Consejo de
Guerra a cambio de servicios.
En 1743
se efectuaron unos planos para su reforma. A causa de varios terremotos
ocurridos en esta zona en años posteriores, sobre todo el del 1804, se le derrumba toda
una cara y un flanco de la batería. En un informe del año 1902 se reconoce que
está muy destruido, no quedando en ese momento más que un trozo de su
torre, de planta cuadrada de 15 metros de lado. En la actualidad, está
reconstruido o mejor dicho construido porque no quedó nada de su
estructura anterior. Tenía una torre nazarí que de haber
sido reconstruida (en vez de destruída por completo) este castillo conservaría algo de sus raíces, pero lo importante es que de
nuevo estoy en pie.
Hoy su nombre, "Castillo
de Santa Ana", es
un referente para Roquetas
y su uso está destinado a exposiciones de todo tipo, conciertos, actos
culturales, bodas civiles etc. además de ser un atractivo turístico más
del pueblo de Roquetas.